
La Unión de Trabajadores Judiciales advierte que hay intereses concretos detrás del intento de separar ciertos reclamos de un expediente que lleva más de dos décadas abierto.
La Unión de Trabajadores Judiciales del Chaco salió a trazar la cronología completa de la causa Alonso de Martina, iniciada en 2005, y lanzó una advertencia pública: detrás del reclamo de «desenganche» de algunos tramos del expediente habría intereses que van más allá de una cuestión técnica o procesal. La organización gremial lo planteó como una alerta política dirigida a los poderes del Estado provincial.
El gremio repasó los principales hitos del proceso desde su inicio, hace más de dos décadas, y señaló que la figura del «desenganche» —es decir, la separación de partes del expediente para que sean tratadas de forma independiente— beneficiaría a sectores que tienen algo que perder si la causa avanza de manera unificada. No se precisaron nombres concretos en la información disponible, pero el gremio fue explícito al afirmar que hay actores identificados detrás del pedido.
La causa Alonso de Martina involucra reclamos laborales y previsionales del sector judicial chaqueño que se remontan a 2005. A lo largo de esos 21 años, el expediente acumuló resoluciones, apelaciones y paralizaciones que lo convirtieron en uno de los procesos más extensos del fuero laboral provincial. Su longevidad es, en sí misma, parte del problema que denuncia el sindicato.
El punto más sensible del planteo gremial es la afirmación de que el «desenganche» no es una iniciativa neutra. Presentarla como una decisión administrativa o procesal de rutina sería, según los judiciales, una lectura ingenua o interesada. La organización sugiere que fragmentar la causa en este momento busca debilitar la posición de los trabajadores en la etapa más avanzada del litigio.
No está confirmado si el pedido de desenganche tiene estado formal dentro del expediente ni en qué instancia judicial se está evaluando. El gremio no aclaró si prevé presentar algún recurso o si la denuncia pública es parte de una estrategia para presionar a los magistrados que tienen el expediente en sus manos. Esos datos quedan como escenarios posibles, no hechos.
Que un gremio judicial salga a disputar públicamente la lectura de una causa en trámite habla del nivel de tensión que rodea al expediente. Con más de dos décadas de historia y trabajadores que siguen esperando resolución, la causa Alonso de Martina es un termómetro de las relaciones entre el Poder Judicial chaqueño y sus propios empleados.















