
A casi tres años del hecho, el Ministerio Público Fiscal del Chaco anunció que el caso llegará a juicio oral por presunto femicidio.
El Ministerio Público Fiscal de la Provincia del Chaco informó que la causa por la desaparición y presunto femicidio de María Luz Herrera Leaño fue elevada a juicio. La decisión marca un punto de inflexión en un caso que lleva casi tres años sin condena y que involucra a una mujer cuyo paradero sigue sin ser confirmado.
Los hechos se remontan a Sáenz Peña, donde María Luz desapareció hace aproximadamente tres años. La investigación fiscal concluyó que existían elementos suficientes para sostener la hipótesis del femicidio y llevar el caso ante un tribunal oral. El anuncio fue realizado por el propio Ministerio Público Fiscal provincial, aunque no se difundieron los nombres de los imputados en la información disponible.
La desaparición de María Luz Herrera Leaño movilizó a la comunidad de Sáenz Peña y generó reclamos sostenidos de familiares y organizaciones de mujeres que exigieron esclarecimiento. Casos como este, en los que no aparece el cuerpo de la víctima, representan uno de los mayores desafíos para la investigación penal porque obligan a construir la prueba del delito sin el elemento más directo.
Lo que cambia la lectura es que la elevación a juicio implica que la fiscalía considera tener pruebas suficientes para sostener la acusación ante un tribunal. Eso no garantiza condena, pero sí indica que la investigación llegó a un punto de madurez que permite ir al debate oral. Para las familias de víctimas en casos similares, ese paso suele ser el primero concreto después de años de incertidumbre.
La fecha del juicio oral todavía no fue fijada públicamente. Una vez que el tribunal oral penal competente recepcione la causa, deberá convocar a las partes y establecer el cronograma. El proceso puede demandar varios meses antes de que comience efectivamente el debate, aunque ese plazo no está confirmado.
Tres años es mucho tiempo para una familia esperando justicia. Que la causa finalmente llegue a juicio no cierra el dolor, pero al menos pone al sistema penal a rendir cuentas frente a un tribunal.















