
El convenio sanitario amplía el acceso nipón más allá de la Patagonia y las entidades del agro lo consideran un posicionamiento estratégico clave.
Argentina logró un acuerdo sanitario con Japón que amplía el acceso de la carne vacuna argentina al mercado japonés. Hasta ahora, ese acceso estaba limitado a la producción proveniente de la Patagonia; el nuevo convenio extiende ese permiso al resto del país, lo que multiplica el volumen potencial de exportaciones elegibles.
Las principales entidades del sector agropecuario salieron a celebrar el acuerdo de inmediato. La Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) y la Asociación Argentina de Angus coincidieron en que el convenio «posiciona al país de manera inmejorable» para competir en uno de los mercados más exigentes y mejor pagos del mundo.
Japón es un importador relevante de proteína animal de alta calidad. Su mercado se caracteriza por estándares sanitarios muy estrictos, lo que hace que ingresar a él sea una señal de calidad reconocida a nivel internacional. Que el acceso haya estado restringido a la Patagonia respondía a cuestiones vinculadas a la situación sanitaria respecto a la aftosa: la región patagónica tiene estatus de zona libre sin vacunación, lo que facilita el ingreso a mercados más exigentes.
El dato que transforma la dimensión del acuerdo es precisamente esa extensión geográfica. Pasar de exportar solo desde la Patagonia a poder hacerlo desde todo el territorio nacional implica un salto cuantitativo significativo en la oferta disponible. La Argentina tiene uno de los rodeos bovinos más grandes del mundo y gran parte de ese stock está fuera de la región patagónica.
Lo que sigue ahora es la implementación operativa: habilitación de frigoríficos, certificaciones sanitarias específicas y negociación de volúmenes y precios con importadores japoneses. Esos procesos llevan tiempo y no implican que las exportaciones se disparen de inmediato, pero el marco legal y sanitario para que ocurran quedó establecido.
Para un sector que viene de años de restricciones a las exportaciones bajo gobiernos anteriores, este tipo de apertura de mercados funciona como oxígeno. El acuerdo con Japón es un hecho confirmado; su impacto económico concreto dependerá de cuánto y cuán rápido pueda aprovecharlo la cadena frigorífica exportadora.















