
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, salió al cruce de los planteos que impulsan el cobro de servicios médicos a ciudadanos extranjeros en hospitales públicos. El funcionario del gabinete de Axel Kicillof fue categórico: esa medida sería inconstitucional según el marco normativo de la provincia de Buenos Aires.
Kreplak argumentó que la Constitución provincial garantiza el acceso universal y gratuito a la salud, una cobertura que, según su interpretación, no distingue entre nacionales y extranjeros. Esa lectura choca de frente con posiciones impulsadas desde el Gobierno nacional, que en los últimos meses avanzó con restricciones al acceso de no residentes a prestaciones públicas.
El debate sobre salud y migración viene ganando intensidad en la agenda política argentina. Desde el oficialismo nacional se argumenta que el sistema sanitario enfrenta una presión creciente y que el turismo médico genera costos que el Estado no debería absorber de manera indiscriminada. La postura bonaerense representa una voz disidente clara dentro de ese debate.
La discusión tiene implicancias concretas para miles de personas que se atienden en hospitales del conurbano y del interior provincial. La tensión entre la autonomía provincial en materia de salud y las directrices del Ejecutivo nacional promete seguir generando rispideces en el corto plazo.















