El último relevamiento nacional de Synopsis ubica la valoración del Presidente entre las más bajas de su gestión, sostenido casi en exclusiva por los varones jóvenes y cruzado por una fuerte resistencia femenina.
Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más complejos en materia de opinión pública al tocar un piso histórico de imagen positiva, en un escenario marcado por la profunda brecha de género y edad entre sus votantes. Según la última encuesta nacional de la consultora Synopsis, la valoración negativa del Presidente trepó al 55,3%, empujada por una acentuada pérdida de apoyo en el electorado femenino adulto y entre los sectores de ingresos fijos.
El sondeo fue realizado entre el 10 y el 18 de agosto sobre un universo de 1.224 casos a nivel nacional mediante metodología online, con un margen de error del +/- 2,8%. Los datos muestran que Milei registró en agosto solo un 33,9% de imagen positiva y un 10,8% de consideración regular, frente a un piso de rechazo que roza los 55 puntos porcentuales. Se trata de registros sensiblemente distantes del pico registrado al inicio de su mandato, cuando la valoración a favor se ubicaba en el 48,2% con una imagen negativa de apenas el 41%.
El estudio, elaborado por la firma que encabeza el politólogo Lucas Romero, refleja un nivel de desgaste que retrocede a guarismos similares a los observados en septiembre pasado, tras la derrota del oficialismo en elecciones provinciales. En aquel momento, la desaprobación del jefe de Estado había alcanzado un 58,8%. Este deterioro se produce en un escenario preelectoral donde las proyecciones hacia las presidenciales anticipan un escenario de marcada paridad entre La Libertad Avanza y el Peronismo, lo que obliga al Gobierno a revisar su capacidad de fidelización de votos.
El desglose sociodemográfico deja expuesta la verdadera grieta de la base social mileísta: los varones de 18 a 29 años representan el único grupo, entre ocho evaluados, donde el Presidente mantiene saldo a favor, con un 51,7% de aprobación frente a un 34,1% de rechazo. En el extremo opuesto, el núcleo más duro de resistencia al Gobierno se consolidó entre las mujeres de 50 a 64 años, donde la imagen negativa alcanza un abrumador 67,1%. La brecha generacional también se acentúa en las jóvenes de la misma franja etaria, quienes otorgan a Milei su piso más bajo de imagen positiva, con apenas un 18,9%.
Esta marcada asimetría en la composición del electorado plantea un severo desafío para la estrategia política de la Casa Rosada con vistas a las elecciones de 2027. La incapacidad de permear en el público femenino, combinada con un descontento generalizado entre los mayores de 65 años —donde tanto hombres como mujeres expresan un rechazo superior al 58%—, acota el margen de maniobra del oficialismo si busca ampliar su base de sustentación legislativa y territorial sin depender exclusivamente del voto joven masculino.
El mapa trazado por la medición confirma que el piso electoral del Presidente conserva una fuerte impronta identitaria, pero también evidencia una vulnerabilidad estructural en sectores clave de la sociedad. En un contexto económico donde el bolsillo de los adultos mayores y las familias de clase media sigue bajo tensión, la consolidación de estos núcleos de rechazo amenaza con transformarse en un techo difícil de perforar para el proyecto político libertario.














