Tras la dura derrota frente a Gimnasia de Mendoza, la dirigencia aceleró la salida de dos de sus máximas figuras al fútbol exterior. El trasfondo económico de las operaciones y las urgencias de un plantel desmantelado.
La contundente derrota por 3 a 0 frente a Gimnasia de Mendoza en el Torneo Clausura desencadenó una tormenta institucional y deportiva en Independiente. Acorralada por los resultados y apremiada por los plazos económicos, la comisión directiva aceleró un abrupto desmantelamiento del plantel profesional en las últimas horas del mercado de pases, al desprenderse en simultáneo de dos de sus piezas clave: Kevin Lomónaco y Maxi Gutiérrez.
Las operaciones de transferencia se cerraron casi al mismo tiempo hacia el fútbol europeo. En la zaga central, Lomónaco —de 24 años, con 88 partidos disputados en el club y una convocatoria a la Selección Argentina en 2025— fue presentado de forma oficial en el Elche de España por 5,5 millones de dólares por el 80% de su pase. Por su parte, el ataque sufrió la baja de Gutiérrez, vendido al Dynamo de Moscú por 7 millones de euros tras un breve paso de 17 partidos, cuatro goles y dos asistencias.
La salida acoplada de ambos futbolistas no constituye un hecho aislado, sino la profundización de un vaciamiento deportivo que golpea de lleno al cuerpo técnico conducido por el uruguayo Jadson Viera. Apenas unos días antes, la dirigencia ya había concretado la transferencia del goleador Gabriel Ávalos a Olimpia de Paraguay. En el lapso de una sola semana, el entrenador perdió a tres titulares indiscutidos, quedando severamente condicionado para el resto de la competencia.
Detrás de los abultados montos anunciados en los titulares, la ingeniería financiera de los traspasos revela la gravedad del pasivo que arrastra la institución de Avellaneda. De los 5,5 millones de dólares por Lomónaco, la tesorería solo percibirá cerca de 1,3 millones de dólares netos: un 30% se destinó a cancelar una deuda del año 2022 por Iván Marcone, un 25% le corresponde a Bragantino de Brasil y el resto saldará compromisos previos de la propia compra del defensor. En el caso de Gutiérrez, al compartir la ficha en partes iguales con Huachipato de Chile y saldar 2 millones de dólares pendientes por su llegada en febrero de 2026, la ganancia limpia rondará entre 1,5 y 2 millones de dólares.
Con las arcas apenas oxigenadas y el libro de pases en su cuenta regresiva, la conducción del Rojo intenta emparchar un equipo diezmado antes del cierre del registro de inscripciones. La dirigencia mantiene negociaciones a contrarreloj para contratar a Álvaro López, delantero de Albion de Uruguay, e inició gestiones por el mediocampista Elián Irala, exjugador de San Lorenzo que actualmente milita en la liga de Emiratos Árabes Unidos.
La necesidad apremiante de saldar compromisos económicos pendientes terminó imponiendo la liquidez inmediata por sobre la sustentabilidad futbolística del proyecto de Jadson Viera. En un contexto de máxima tensión con los hinchas tras la goleada en Mendoza, el cuerpo técnico deberá afrontar lo que resta del certamen con un plantel drásticamente achicado y a la espera de saber si los refuerzos de último momento lograrán compensar la pérdida de sus mejores valores.















