La reciente suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ha generado una profunda fractura en el peronismo, evidenciando tensiones internas y cuestionamientos sobre el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner (CFK). En la Cámara de Diputados, el bloque de Unión por la Patria (UxP) mostró una notable dispersión en sus votos: 25 diputados apoyaron la suspensión, 24 se abstuvieron, 43 se opusieron y 6 estuvieron ausentes. Esta diversidad de posturas refleja la falta de una dirección unificada dentro del espacio.
La ausencia de una estrategia clara por parte de CFK ha generado malestar entre sus filas. Algunos legisladores esperaban una directriz más definida, pero la ex presidenta optó por no involucrarse abiertamente en el debate, lo que incrementó las tensiones internas. Esta situación pone en evidencia desafíos en la conducción del movimiento y resalta la creciente influencia de figuras como el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
La votación en Diputados también expuso la fragmentación del peronismo a nivel provincial. Legisladores de Santiago del Estero y Catamarca, alineados con sus respectivos gobernadores, fueron clave para que el oficialismo lograra el dictamen en comisiones y allanara el camino para la votación en el recinto. Esta dinámica evidencia las divergencias dentro del partido y la influencia de los líderes provinciales en decisiones nacionales.
La suspensión de las PASO tiene implicancias directas en la estrategia electoral de Kicillof. Sin las primarias, el gobernador cuenta con mayor margen para desdoblar las elecciones bonaerenses sin necesidad de una ley específica. De lo contrario, dependería del respaldo en la Legislatura provincial, donde la correlación de fuerzas es más compleja.
Este escenario plantea interrogantes sobre el futuro del peronismo y su capacidad para mantener la cohesión interna. La falta de una postura unificada frente a decisiones clave, como la suspensión de las PASO, y las disputas internas entre diferentes facciones y líderes regionales, podrían debilitar al movimiento de cara a futuros desafíos electorales.
En resumen, la suspensión de las PASO no solo ha sacudido la interna del peronismo, sino que también ha expuesto la necesidad de una revisión en su liderazgo y estrategia política. La capacidad del partido para superar estas divisiones internas será crucial para su relevancia en el panorama político argentino.















