
La escritora Lala Sosa presentó su nueva novela policial, una obra en la que el asesinato de una adolescente dispara una investigación cargada de simbolismo, misterio y referencias a la brujería. La autora reivindica en su trabajo la larga tradición de resistencia de las brujas frente a los sistemas de poder, dotando al género policial de una perspectiva histórica y feminista poco habitual.
En diálogo con medios culturales, Sosa explicó que la figura de la bruja funciona en su libro como metáfora de la mujer que desafía las normas establecidas y paga un precio por ello. La trama combina investigación criminal con capas de folklore y tradición oral, generando un relato que apela tanto a los lectores del género negro como a quienes se interesan por estudios de género y cultura popular.
La novela llega en un momento de creciente visibilidad de las voces femeninas en la literatura argentina y latinoamericana. La propuesta de Sosa se suma a una corriente editorial que experimenta con los límites del policial tradicional para abordar violencias estructurales desde ángulos renovados y políticamente comprometidos.















