
La Libertad Avanza intensificó los contactos con bloques de la oposición dialoguista durante el receso parlamentario con el objetivo de destrabar la reforma de la Ley de Tierras. La ministra Patricia Bullrich encabezó las gestiones, buscando consolidar los votos necesarios para avanzar con una modificación que el oficialismo considera estratégica para el modelo económico.
Las negociaciones se desarrollan en un momento de relativa calma legislativa, lo que le da al Gobierno margen para tejer alianzas sin la presión de las sesiones activas. La iniciativa apunta a flexibilizar las restricciones vigentes sobre la compra de tierras por parte de extranjeros, un punto que genera tensiones tanto dentro como fuera de la coalición gobernante.
Si el oficialismo logra consolidar el bloque necesario, el proyecto podría ingresar al recinto apenas se retome la actividad parlamentaria en agosto. La reforma será un termómetro clave de la capacidad negociadora del Gobierno para avanzar con su agenda en la segunda mitad del año.















