
La Costanera porteña alberga hasta el 2 de agosto un parque inflable instalado en un predio cubierto y calefaccionado, una propuesta pensada especialmente para el invierno. La propuesta ofrece turnos de una hora y media con acceso libre a todos los juegos, convirtiéndose en una alternativa de entretenimiento familiar en plena temporada baja.
La iniciativa responde a una tendencia creciente de adaptar experiencias recreativas al clima invernal, buscando mantener la actividad turística en una zona que históricamente concentra su afluencia en los meses cálidos. Los organizadores habilitaron un esquema de turnos para evitar la saturación del espacio.
Con solo días de vigencia restantes, quienes quieran aprovechar la propuesta deberán planificarlo con anticipación. Este tipo de eventos efímeros suele generar alta demanda en sus últimas jornadas, por lo que se recomienda verificar disponibilidad antes de acercarse al predio.















