El Tribunal Superior Electoral reanudó el conteo de votos después de una polémica extensión del horario de votación que generó rispideces entre los candidatos.
Lula da Silva lidera el balotaje presidencial brasileño frente a Flavio Bolsonaro con más del 51% de los votos cuando menos del 6% de los sufragios estaban escrutados este domingo 25 de octubre. El resultado definitivo todavía está lejos de conocerse, pero la tendencia inicial instaló expectativa en todo el continente sobre el rumbo político del país más grande de América Latina.
El Supremo Tribunal Electoral extendió el horario de votación hasta las 19 horas a pedido de los propios candidatos, una medida inusual que frenó el escrutinio y generó tensión antes de que se reanudara el conteo. Más de 150 millones de brasileños estaban habilitados para votar en esta segunda vuelta que enfrenta al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, contra Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Brasil llega a este balotaje después de una primera vuelta disputada que no arrojó mayoría absoluta para ningún candidato. La figura de Flavio Bolsonaro representa la continuidad del movimiento político que su padre consolidó, mientras que Lula apela a su capital electoral histórico y a una gestión que atravesó turbulencias económicas y sociales durante su mandato actual.
El dato que complejiza la lectura es la propia extensión del horario de votación: que el Supremo Tribunal accediera al pedido conjunto de ambos candidatos para alargar la jornada sugiere un escenario de máxima tensión y paridad que ninguno de los dos equipos quiso resignar. Esa decisión, además, postergó el inicio del escrutinio formal y mantuvo en vilo a los mercados regionales.
Con el conteo reanudado y apenas una fracción de los votos procesados, el resultado final todavía puede cambiar de manera significativa. Lo que viene es la consolidación del escrutinio en las próximas horas; si la tendencia de Lula se mantiene, podría confirmarse su reelección antes de la medianoche del domingo en Argentina.
Cualquiera sea el ganador, Brasil define esta noche un modelo de país con consecuencias directas para la región: desde el vínculo con Argentina hasta el peso en los bloques comerciales como el Mercosur. El balotaje más seguido del año en América del Sur se juega voto a voto.












