
El segmento premium del mercado inmobiliario del Área Metropolitana de Buenos Aires mantiene una oferta exclusiva de propiedades que requieren una inversión mínima de dos millones de dólares. Estas mansiones combinan grandes superficies, amenities de alto nivel y ubicaciones estratégicas, apuntando a un comprador de perfil internacional o a empresarios locales con capacidad de ahorro en moneda extranjera.
Las propiedades comparten rasgos comunes más allá de sus diferencias de estilo: superficies que en muchos casos superan ampliamente los 500 metros cuadrados, seguridad privada, piletas, canchas de tenis y jardines de diseño. Los barrios cerrados del norte del conurbano y los countries de Pilar concentran buena parte de esta oferta.
En un contexto donde el mercado inmobiliario argentino muestra señales de reactivación con el crédito hipotecario recuperando terreno, el segmento ultra premium opera con su propia lógica, desacoplado de los vaivenes macroeconómicos y sostenido por la demanda de quienes dolarizaron sus ahorros durante años de inestabilidad.















