
El torneo BMW Championship de golf vivió una jornada de contrastes en el campo de Bellerive: mientras Rory McIlroy protagonizó una vuelta brillante con un 64 de golpes y se instaló en la cima del torneo, Scottie Scheffler, número uno del mundo, perdió terreno de manera significativa afectado por un problema de salud que limitó su rendimiento.
McIlroy completó una ronda casi impecable, sin bogeys, con un juego sólido tanto en el juego largo como en el putting. El norirlandés lleva meses intentando recuperar el protagonismo en el circuito PGA tras un inicio de temporada irregular, y esta actuación en Bellerive vuelve a ponerlo en el centro de la escena del golf mundial.
Scheffler, en tanto, llegó al torneo con síntomas de enfermedad que claramente afectaron su concentración y potencia física. Para el texano, que ha dominado el circuito durante gran parte del año, esta caída en el BMW representa una oportunidad desperdiciada para sumar puntos de cara a las FedEx Cup Playoffs, la instancia definitoria de la temporada en el PGA Tour.
Con el torneo aún en curso, la pugna entre McIlroy y el pelotón que lo escolta promete una definición apasionante. Una victoria del norirlandés en el BMW podría relanzar su temporada de cara a los últimos eventos del año y revivir las chances de consagrarse en la FedEx Cup, uno de los trofeos que aún le falta en su palmarés.















