
La compañía tecnológica mantiene en su sede de Redmond una instalación especial ubicada en el Edificio 87 que absorbe completamente el sonido y puede generar efectos psicológicos extremos en quienes permanecen allí. La exposición prolongada está estrictamente limitada por motivos de seguridad.
La cámara anecoica de Microsoft está diseñada para pruebas de equipos electrónicos en condiciones de silencio absoluto, pero el aislamiento acústico total puede provocar alucinaciones auditivas y desorientación en las personas. Los protocolos internos establecen un máximo de 45 minutos de permanencia.
Este tipo de instalaciones son fundamentales para el desarrollo de dispositivos como auriculares, altavoces y sistemas de comunicación. La experiencia sensorial extrema que produce ha despertado curiosidad científica sobre los efectos del silencio absoluto en la percepción humana.














