
El presidente Javier Milei oficializó el nombramiento de Diego Santilli en un cargo de relevancia, una decisión que generó inmediatas repercusiones en todo el espectro político argentino. La designación fue seguida de cerca por dirigentes oficialistas y opositores que no tardaron en pronunciarse públicamente sobre los alcances del movimiento.
Desde la oposición, distintos sectores cuestionaron la incorporación de una figura identificada con el PRO clásico al esquema de gestión libertaria, mientras que allegados al Gobierno la defendieron como una señal de apertura y construcción de alianzas. El nombramiento se enmarca en una semana cargada de definiciones para la administración nacional.
El episodio vuelve a poner en el centro la discusión sobre la composición del gabinete y la estrategia de Milei de cara a la segunda mitad del año, con las elecciones legislativas de 2027 ya asomando en el horizonte de los cálculos políticos.














