
Karina Milei se reunirá con el titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, en paralelo a la agenda presidencial.
El presidente Javier Milei tiene una semana cargada de compromisos: participará de un congreso de la Federación Internacional de Automovilismo, realizará una visita oficial a Chile y se trasladará a la provincia de Misiones, todo en el marco de una agenda que combina protocolo internacional con actividades de menor perfil institucional.
En simultáneo, la secretaria de la Presidencia, Karina Milei, se encontrará con Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina. El encuentro no tiene fecha oficial confirmada, pero se ubica dentro de esta misma semana y es considerado de alto valor simbólico, dado el vínculo históricamente tenso entre la gestión libertaria y la Iglesia Católica.
La relación entre el gobierno de Milei y la cúpula eclesiástica ha sido zigzagueante. El presidente cruzó públicamente a referentes de la Iglesia en más de una oportunidad, cuestionando su rol en materia social y económica. Sin embargo, en los últimos meses se registraron señales de distensión, y este encuentro de Karina con Colombo se inscribe en esa lógica.
El dato que cambia la lectura es que sea precisamente la secretaria de la Presidencia —y no un funcionario de segunda línea— quien encabece el contacto con la Conferencia Episcopal. Karina Milei no acostumbra a tomar reuniones de alto perfil político-religioso, lo que sugiere que el gobierno le otorga a este diálogo un peso específico mayor al que se reconoce públicamente.
El viaje a Chile podría incluir una reunión bilateral con el presidente Gabriel Boric, aunque desde la Casa Rosada no confirmaron agenda de Estado. La visita a Misiones, por su parte, apunta a reforzar la presencia territorial del oficialismo en una provincia que viene mostrando señales electorales relevantes de cara al calendario del año próximo.
La semana de Milei condensa tres frentes distintos: el diplomático con Chile, el federal con Misiones y el eclesiástico a través de su hermana. Tres movimientos que, analizados en conjunto, sugieren un intento de ampliar los márgenes de relacionamiento del gobierno en un momento de relativa tensión política interna.














