
Un relevamiento reveló que numerosos miembros de las Fuerzas Armadas argentinas recurren a trabajos adicionales para complementar sus ingresos, fenómeno que los especialistas denominan ‘uberización militar’. La situación evidencia las dificultades económicas que atraviesa el personal uniformado para sostener a sus familias con el salario oficial.
El informe detalla que muchos militares se desempeñan como conductores de aplicaciones, delivery o trabajos de seguridad privada durante sus francos y licencias. Esta realidad genera debates sobre la compatibilidad de estas actividades con la carrera militar y los potenciales conflictos de interés que podrían surgir.
La problemática plantea interrogantes sobre la política salarial en las Fuerzas Armadas y su impacto en la profesionalización. Los sindicatos militares reclaman mejoras salariales, mientras que el gobierno evalúa un plan de recomposición gradual de los haberes del personal de defensa.














