
Brasil despidió a una de sus figuras más queridas: Laura Cardoso falleció a los 98 años, dejando un legado enorme en la historia de la ficción televisiva latinoamericana. Hija de inmigrantes portugueses, la actriz comenzó su carrera en las radionovelas y fue protagonista de los primeros grandes éxitos del género cuando la televisión dio sus primeros pasos en el país.
A lo largo de más de siete décadas de trayectoria, Cardoso participó en producciones icónicas de las principales emisoras brasileñas, acumulando un reconocimiento popular que trascendió generaciones. Su versatilidad le permitió abordar desde personajes cómicos hasta dramáticos de gran profundidad, convirtiéndola en un símbolo cultural del país.
Las redes sociales y los medios de comunicación brasileños se llenaron de homenajes tras conocerse la noticia. Colegas, directores y seguidores de distintas épocas recordaron su calidez humana y su disciplina profesional como rasgos que la distinguieron a lo largo de su carrera.
Su muerte deja un vacío en la industria del entretenimiento brasileño y reabre el debate sobre la preservación del patrimonio audiovisual latinoamericano. Diversas instituciones culturales ya anunciaron ciclos de homenaje y retrospectivas de su obra para mantener viva su memoria.















