
Una devastadora ola de calor que azota a Europa dejó al menos cuarenta muertos por ahogamiento en Francia en el transcurso de los últimos cinco días, según confirmó el primer ministro francés Sébastien Lecornu. Las víctimas fatales se registraron en distintos puntos del país, donde las altas temperaturas empujaron a miles de personas a buscar alivio en ríos, lagos y playas, muchas veces sin las condiciones de seguridad adecuadas.
Lecornu advirtió sobre los riesgos de bañarse en espacios no habilitados y llamó a la población a extremar los cuidados durante el pico térmico. Las autoridades sanitarias francesas activaron protocolos de emergencia en varias regiones, con especial atención a grupos vulnerables como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas. El fenómeno meteorológico afecta simultáneamente a varios países del continente europeo.
Los expertos climáticos advierten que este tipo de episodios extremos se volverá más frecuente e intenso como consecuencia del cambio climático. Francia ya vivió episodios similares en años anteriores, lo que reabre el debate sobre la necesidad de políticas de adaptación más robustas y sistemas de alerta temprana más efectivos para proteger a la población civil durante emergencias térmicas.















