El Sumo Pontífice llegará el próximo domingo al país en el marco de su primera gira sudamericana. Habrá feriados, cortes masivos, un operativo de transporte inédito con 24 mil voluntarios y transmisiones en cadena nacional.
El papa León XIV pisará suelo argentino el próximo domingo a las 16:30 para dar inicio a una esperada visita apostólica que incluirá escalas en Buenos Aires, Córdoba y Luján hasta el miércoles 11 de noviembre. Con una agenda que desafía su reciente operación pulmonar, el Sumo Pontífice encabezará masivas celebraciones religiosas y encuentros políticos en medio de un despliegue de seguridad y transporte sin precedentes en el país.
La actividad oficial comenzará apenas baje del vuelo comercial en el Aeroparque Jorge Newbery, donde será recibido por el presidente Javier Milei, antes de trasladarse a la Casa Rosada y al Palacio Libertad. El cronograma prevé misas multitudinarias —como la del lunes en el Monumento a los Españoles y la del miércoles frente a la Basílica de Luján—, además de paradas sensibles como el Cottolengo Don Orione en Claypole y el penal de Devoto, con esquemas de feriados específicos en CABA y la provincia de Buenos Aires.
Esta gira regional de doce días, que también abarca a Uruguay y Perú, representa el primer viaje a Latinoamérica de León XIV desde su asunción. La llegada se produce bajo la atenta mirada de la Casa Rosada, que ya cursó invitaciones a los 24 gobernadores, legisladores y miembros de la Corte Suprema para participar de los agasajos oficiales, mientras la Iglesia y distintos sectores políticos intentan capitalizar la presencia papal para destrabar debates pendientes en el Congreso, como la ley de ludopatía.
El impacto económico de la visita en Uruguay, Argentina y Perú fue tasado por proyecciones preliminares en unos 500 millones de dólares, motorizado por el turismo y la movilización de fieles. Al mismo tiempo, el operativo logístico requirió la entrega de 24 mil tarjetas SUBE gratuitas para voluntarios, refuerzos ferroviarios nocturnos y la habilitación de trenes y colectivos con cronograma de día hábil a pesar de los feriados decretados para la ocasión.
Las próximas horas definirán los últimos detalles del despliegue en las zonas calientes de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, especialmente en torno a la Nunciatura Apostólica en Recoleta —donde se hospederá el Papa— y en los accesos a Luján. En paralelo, la delegación oficial de avanzada del Vaticano, coordinada con funcionarios nacionales y provinciales, supervisará las medidas de seguridad y el cumplimiento de las restricciones en aeropuertos y rutas.
La visita papal pondrá a prueba la capacidad logística y de coordinación institucional de la administración libertaria en un fin de semana extra largo marcado por la masividad de los fieles. La incógnita sobre el tono de los mensajes del Pontífice y su impacto en la dinámica política local mantiene en vilo a oficialistas y opositores por igual.













