
El Sameep trabaja para sostener el abastecimiento de agua potable mientras la crecida complica los sistemas de captación en el área metropolitana.
El río Paraná registró este domingo un leve descenso en las zonas de Barranqueras y Antequeras, pero la mejora es insuficiente para dar alivio real a los vecinos afectados: el nivel sigue por encima del umbral de evacuación, lo que mantiene la situación de emergencia hídrica en el área metropolitana del Gran Resistencia.
La Sociedad de Aguas del Gran Chaco (Sameep) informó que la crecida está generando inconvenientes directos en el sistema de captación y potabilización de agua. El organismo trabaja para garantizar el abastecimiento en la zona metropolitana, aunque reconoció que el impacto de la creciente sobre las instalaciones complica la operación normal del servicio.
El Paraná viene experimentando una crecida sostenida que obligó a evacuar a vecinos de las zonas ribereñas en los últimos días. Barranqueras y Antequeras son dos de los puntos más sensibles del conglomerado urbano porque combinan alta densidad poblacional en áreas bajas con infraestructura de servicios vulnerable a las inundaciones. Las familias evacuadas dependen de asistencia del Estado provincial y municipal mientras el río no ceda.
El dato clave es que la baja del río, aunque registrada en los medidores, es todavía marginal. Que el nivel se mantenga por encima del umbral de evacuación significa que no hay condiciones para que los vecinos desplazados regresen a sus hogares, y que el Sameep debe seguir operando en modo de contingencia, con el riesgo de que cualquier nueva lluvia en la cuenca alta revierta el leve descenso.
La evolución del Paraná depende de las lluvias en la cuenca alta, que incluye territorios de Brasil y Paraguay. Si en los próximos días no se registran precipitaciones significativas en esas zonas, es posible que el descenso se consolide gradualmente. Sin embargo, en esta época del año los pronósticos hidrológicos tienen un margen de incertidumbre alto y cualquier evento climático puede modificar el escenario.
Mientras tanto, la colecta solidaria impulsada por el diario Norte sigue activa para asistir a los afectados: las donaciones se reciben en Pellegrini 744, en Resistencia. La situación de los evacuados no se resolverá con el primer centímetro de descenso del río; el regreso a los hogares requiere que el nivel baje de forma sostenida y que las viviendas sean verificadas antes de ser rehabitadas.













