
La huelga de pilotos prácticos está generando un cuello de botella crítico en los puertos argentinos, con pérdidas que escalan hasta los 100.000 dólares por embarcación varada. La imposibilidad de ejecutar maniobras de ingreso y salida de buques impacta directamente en la cadena de exportación de granos, uno de los pilares del ingreso de divisas del país.
El conflicto gremial impide que los barcos reciban la asistencia técnica obligatoria para navegar por zonas de canal restringido. Desde el sector empresarial se elevaron pedidos urgentes a la Prefectura Naval para que intervenga y garantice la continuidad operativa de las terminales portuarias.
Si el paro se prolonga, el impacto podría trasladarse a los precios de exportación y generar demoras en los compromisos comerciales ya firmados, en un momento en que el Gobierno busca acumular reservas y consolidar el superávit de balanza comercial.














