El riesgo país argentino registró su segunda baja consecutiva y se ubicó cerca de los 430 puntos básicos, marcando mínimos históricos en ocho años. El indicador elaborado por JP Morgan retrocedió otros 10 puntos en una jornada favorable para los activos financieros argentinos. La mejora respondió a la reciente actualización en la calificación crediticia del país.
Los mercados financieros mostraron un comportamiento positivo generalizado, con el dólar manteniéndose estable y las acciones argentinas registrando ganancias en las principales plazas bursátiles. Los bonos soberanos también exhibieron una performance favorable, reflejando la mayor confianza de los inversores internacionales en la trayectoria económica del país.
Los analistas financieros proyectan que la tendencia bajista del riesgo país podría mantenerse si se consolidan las señales macroeconómicas positivas. La sostenibilidad de estos niveles dependerá de la evolución de variables clave como la inflación, el déficit fiscal y el cumplimiento de las metas acordadas con organismos internacionales.















