
El municipio de San Isidro lanzó un programa de gestión participativa que busca acercar el Estado local a los ciudadanos de manera directa. Bajo esta iniciativa, funcionarios municipales visitan los distintos barrios del distrito para escuchar inquietudes, recibir propuestas y responder consultas en el territorio, sin intermediarios.
Desde el inicio del programa ya se concretaron diez encuentros en diferentes zonas del municipio. Los vecinos aprovecharon los espacios para plantear demandas históricas y sugerir mejoras en servicios públicos, infraestructura urbana y atención social. La dinámica de diálogo directo generó una respuesta positiva entre los residentes consultados.
A partir de ahora, las autoridades municipales planean realizar una reunión por semana en distintos puntos del partido. El modelo podría convertirse en referencia para otros distritos del conurbano bonaerense que buscan fórmulas para reconstruir la confianza entre vecinos y representantes del Estado local.















