
Las semillas de girasol se consolidan como un superalimento rico en nutrientes esenciales para el organismo. Contienen vitamina E, magnesio y selenio, fundamentales para la salud de la piel, tiroides y sistema muscular, según expertos en nutrición.
Su consumo regular aporta grasas saludables y proteínas vegetales, aunque especialistas advierten sobre contraindicaciones en personas con alergias a frutos secos. También se recomienda moderación en pacientes con problemas digestivos o tendencia al sobrepeso por su alto contenido calórico.
Los nutricionistas sugieren incorporarlas en ensaladas, yogures o como snack natural. Su versatilidad culinaria y beneficios para la salud cardiovascular las posicionan como alternativa nutritiva en dietas balanceadas y estilos de vida saludables.














