El oficialismo obtuvo 38 votos a favor luego de prometer a senadores norteños una resolución de ‘zona cálida’ que aún no tiene letra fina.
El Senado de la Nación aprobó la reforma del régimen de zona fría con 38 votos a favor y 8 en contra, en una sesión en la que la oposición decidió abandonar el recinto y no participar de la votación. La ley, que modifica los beneficios tarifarios para regiones con bajas temperaturas extremas, fue el centro de una negociación política que incluyó promesas hacia los bloques del norte del país.
El quórum se logró con los votos del oficialismo y el apoyo de senadores de provincias norteñas, quienes accedieron a respaldar la iniciativa a cambio de una promesa: la creación de una resolución de ‘zona cálida’ que reconocería las necesidades energéticas de las regiones con altas temperaturas. Sin embargo, esa resolución complementaria no tiene todavía texto definitivo ni fecha de implementación.
El régimen de zona fría existe en Argentina desde hace décadas y establece descuentos en las tarifas de gas natural para usuarios de las provincias patagónicas y otras zonas de clima riguroso. Su reforma estuvo en discusión durante meses y generó tensiones entre las provincias beneficiadas, que temían perder descuentos, y el Ejecutivo nacional, que buscaba ajustar el esquema de subsidios.
La promesa de la ‘zona cálida’ como moneda de cambio para obtener votos norteños es el dato que más incomoda del proceso. Se trata de un compromiso verbal o informal que no quedó plasmado en el texto de la ley aprobada, lo que deja a los senadores del norte con una promesa política pero sin respaldo normativo concreto al menos por ahora.
La oposición, que se retiró del recinto antes de la votación, podría cuestionar la legitimidad del procedimiento y plantear impugnaciones o presentaciones judiciales, aunque eso no está confirmado. En el corto plazo, el Ejecutivo deberá avanzar en la redacción de la resolución prometida si quiere mantener la confianza de los bloques norteños que le dieron el número.
La escena del Senado vacío de oposición y lleno de promesas a medias dibuja con claridad el estado de la política argentina en 2026: las leyes se votan, pero las condiciones reales de su cumplimiento quedan en el aire. Los 38 votos son un hecho; la ‘zona cálida’ para el norte, por ahora, es solo una palabra empeñada.















