
El presidente de River Plate, Stéfano Di Carlo, protagonizó una encendida conferencia en la que reconoció errores de la dirigencia en el manejo del plantel y abrió varios frentes de conflicto. «Fue un error la manera en la que separamos a los jugadores», admitió el directivo, generando repercusión inmediata en el mundo del fútbol argentino.
Di Carlo también apuntó con dureza contra la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), cuestionando decisiones arbitrales y administrativas que, a su entender, afectan directamente al club. Sus declaraciones llegan en un momento de tensión institucional entre varios clubes grandes del fútbol local y el organismo rector.
La mención a las «controversias arbitrales» refuerza un malestar histórico de los grandes clubes con el sistema de designación de árbitros y la transparencia en los procesos de la AFA. Otros presidentes de instituciones del fútbol argentino han planteado reparos similares en distintas instancias, aunque raramente con la crudeza que mostró Di Carlo en esta ocasión.
Las declaraciones del presidente millonario abren un capítulo complicado para la relación entre River y las autoridades del fútbol argentino. En los próximos días se espera una respuesta formal de la AFA, mientras en el vestuario del club el clima deberá recomponerse de cara a los compromisos que restan en el segundo semestre de la temporada.















