
La tragedia sísmica en Venezuela no da tregua: a más de 120 horas del devastador terremoto que sacudió al país, los equipos de rescate continúan trabajando contra el reloj en busca de sobrevivientes entre los escombros. El último parte oficial confirmó más de 1.700 fallecidos, una cifra que podría seguir aumentando.
Este lunes se registró una nueva réplica que complicó las labores humanitarias y generó pánico entre la población damnificada. Los organismos internacionales han reforzado su presencia en la zona, aunque desde distintos sectores se denuncia que la respuesta del gobierno de Nicolás Maduro llegó tarde y con recursos insuficientes.
La magnitud del desastre convierte a este sismo en uno de los más letales de la historia reciente de Venezuela y de América del Sur. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la catástrofe y evalúa ampliar los envíos de ayuda humanitaria en los próximos días.















