
La designación del nuevo vocero presidencial encendió un debate inesperado cuando dirigentes de la oposición peronista rescataron publicaciones antiguas del propio Javier Milei en las que criticaba duramente al ahora portavoz oficial. Las frases, que incluían expresiones como ‘da mucha pena’, circularon con rapidez en redes sociales y generaron una ola de cuestionamientos sobre la coherencia del mandatario.
Desde el kirchnerismo y espacios afines, legisladores y referentes políticos amplificaron los tuits originales como munición para señalar contradicciones dentro del gobierno libertario. La Casa Rosada no emitió una respuesta oficial ante la circulación del material, que data de años anteriores a la gestión actual y refleja las posiciones que Milei sostenía desde su rol de economista mediático.
El episodio instala presión sobre el flamante vocero antes de asumir plenamente su rol de cara pública del Ejecutivo. En un contexto de polarización intensa, la oposición seguirá usando el archivo digital como herramienta de fiscalización política, mientras el oficialismo deberá trabajar para consolidar una imagen unificada de su equipo comunicacional.















