
La prefecta Alessandra Smerilli participará de un encuentro de movimientos populares mientras la visita papal sigue sin confirmarse.
El Vaticano enviará a la Argentina a Alessandra Smerilli, prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, para encabezar un encuentro de movimientos populares que se realizará los días 27 y 28 de octubre en La Matanza. La actividad se lleva adelante mientras la Santa Sede evalúa si el papa León XIV realizará una visita oficial al país.
Smerilli, economista y religiosa italiana de estrecha confianza del papa Francisco y ahora de León XIV, llegará para reunirse con representantes de organizaciones sociales de base. El encuentro en La Matanza sigue la tradición de los foros de movimientos populares que el Vaticano promueve desde hace años en distintos países.
La visita de la enviada papal se produce en un contexto político particular: el gobierno de Javier Milei mantiene una relación ambivalente con la Iglesia Católica, marcada por declaraciones cruzadas y diferencias públicas en torno a la política social. La llegada de una funcionaria vaticana a uno de los distritos bonaerenses con mayor concentración de pobreza no es un gesto políticamente neutro.
El dato que agrega tensión al cuadro es que, según informó Clarín, el Vaticano todavía no definió si León XIV viajará a la Argentina. La visita papal, de concretarse, sería un evento de enorme peso simbólico e institucional, especialmente dado que León XIV es el primer papa estadounidense de la historia y su relación con América Latina está siendo calibrada.
Lo que puede pasar depende de la agenda que el propio León XIV defina en los próximos meses. Si confirma la visita, el encuentro de Smerilli en La Matanza serviría como antesala y termómetro del vínculo entre el Vaticano y los sectores populares argentinos. Si no viaja, el gesto igual dejará una señal de presencia institucional en un momento sensible.
La prefecta llegará a un país con más del 40% de pobreza, a un distrito emblemático de la marginalidad urbana, y en nombre de una institución que sigue mirando de cerca cómo Milei gestiona la cuestión social. El encuentro en La Matanza no es un evento menor, aunque la gran incógnita siga siendo si el papa lo acompañará o no.













