
La tensión entre Victoria Villarruel y Patricia Bullrich escaló hasta un punto de quiebre público. La vicepresidenta acusó a la ministra de Seguridad de filtrar conversaciones privadas con el objetivo de quedar bien posicionada ante Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia y figura central del armado político del oficialismo.
Bullrich respondió con dureza y calificó a Villarruel de ‘violenta’, al tiempo que afirmó que la vice habría intentado bloquear una sesión vinculada al proyecto de propiedad privada. El cruce pone en evidencia las profundas grietas internas dentro del espacio libertario y sus aliados, donde la disputa por la cercanía al presidente Javier Milei define posiciones de poder.
El episodio complica la dinámica legislativa del oficialismo en el Senado, cámara que preside Villarruel. La pelea abierta entre dos figuras clave del Gobierno anticipa un escenario de mayor tensión interna de cara al segundo semestre, con agenda parlamentaria intensa y elecciones de medio término en el horizonte.















