En tiempo récord, la Liga Profesional difundió los diálogos entre Nicolás Ramírez y Silvio Trucco por las rojas a Martínez Quarta y Montiel. Las polémicas que involucraron a Paredes y Otamendi quedaron fuera del recorte oficial.
Menos de seis horas después de la finalización del Superclásico, la Asociación del Fútbol Argentino publicó los audios del VAR correspondientes a las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel. Sin embargo, la decisión institucional dejó de lado las jugadas que generaron los mayores reclmeros de River durante y después del encuentro, encendiendo la polémica sobre el criterio de transparencia del arbitraje.
El material difundido a través del canal oficial de YouTube de la Liga Profesional expone en detalle la comunicación mantenida en la cabina del predio de Ezeiza entre el árbitro principal Nicolás Ramírez y el encargado del VAR, Silvio Trucco. En el caso del defensor Martínez Quarta, la revisión permitió corregir un error inicial tras constatarse una clara ocasión manifiesta de gol luego de una sujeción sobre Miguel Merentiel a los seis minutos del primer tiempo. Respecto de Montiel, la tarjeta roja directa por juego brusco grave sobre Lautaro Blanco, aplicada a los 39 minutos, fue ratificada tras analizar cuadro por cuadro el punto de contacto y la torsión en el tobillo del adversario.
La difusión selectiva de los audios reavivó la tensión en torno al uso de la tecnología en el fútbol argentino y expuso las zonas grises del protocolo de revisión. El club de Núñez había manifestado su malestar por tres jugadas concretas que terminaron siendo omitidas del video oficial: la falta que derivó en la posible segunda amarilla a Leandro Paredes, un planchazo de Lautaro Blanco similar al sancionado a Montiel y un agarrón dentro del área de Lautaro Di Lollo sobre Nicolás Otamendi que pudo haber significado un penal para el conjunto visitante.
El detalle más significativo del intercambio técnico radica en la precisión con la que el equipo arbitral operó para justificar el concepto de 'Dogso' (ocasión manifiesta de gol) en la jugada de Martínez Quarta. Mientras el AVAR Gastón Suárez advertía inicialmente sobre la posición del balón y el control de la jugada, Trucco guió a Ramírez mediante una revisión en campo que dejó en evidencia la correcta aplicación del protocolo para enmendar la apreciación original del juez de cancha.
La publicación parcial de las conversaciones arbitrales deja abierta la discusión institucional y traslada la presión hacia los organismos de arbitraje de la AFA frente a los reclamos formales que los clubes suelen elevar tras los partidos de máxima convocatoria. Sin una explicación oficial sobre los motivos que excluyeron las acciones de Paredes, Blanco y Otamendi, el debate sobre el manejo político de las herramientas tecnológicas continuará marcando la agenda de la Liga Profesional.
El episodio confirma que la transparencia en el arbitraje argentino sigue sujeta a recortes selectivos que alimentan las suspicacias de los protagonistas y de los hinchas. La próxima fecha del torneo local pondrá nuevamente bajo la lupa el desempeño de la cabina de Ezeiza y el criterio con el que se divulgan las decisiones más controvertidas del campeonato.













