
Especialistas en nutrición y salud intestinal advierten que seis alimentos de consumo diario pueden afectar negativamente el estado de ánimo y el bienestar emocional. El vínculo entre el intestino y el cerebro —conocido como eje intestino-cerebro— es cada vez más estudiado y los resultados señalan que la dieta impacta directamente en la salud mental.
Los expertos señalan que el intestino no solo regula la digestión sino también el sistema inmune y el metabolismo, y que ciertos alimentos ultraprocesados, azucarados o ricos en grasas trans alteran la microbiota, generando inflamación que repercute en el humor y los niveles de ansiedad. El consumo frecuente de estas opciones puede volverse un hábito difícil de revertir.
La recomendación general apunta a reemplazar gradualmente esos productos por alimentos fermentados, ricos en fibra y con bajo índice glucémico, que contribuyen a un microbioma equilibrado. Cada vez más profesionales de la salud integran la nutrición como parte del abordaje terapéutico de trastornos como la ansiedad y la depresión.















