La entidad redujo el costo financiero a UVA + 7,5% para cuentas sueldo Selecta y habilitó a los hijos de los titulares a pedir el préstamo de forma individual.
Banco Macro relanzó su oferta de créditos hipotecarios indexados por inflación con un recorte en la tasa de interés y una ampliación de los plazos de devolución a 20 años, buscando posicionarse en un mercado financiero que intenta reactivar el financiamiento para la vivienda tras años de parálisis.
La entidad financiera fijó un costo de UVA + 7,5% anual destinado a su cartera de clientes "Plan Sueldo Selecta". La línea de financiamiento abarca todo el territorio nacional y permite aplicar los fondos tanto a la compra de un inmueble como a tareas de ampliación, mejora o refacción, sin distinción de la provincia en la que se ubique la propiedad.
El movimiento se inscribe en la puja del sistema bancario por captar tomadores de crédito en el marco del programa oficial de desinflación y apertura del crédito privado. La extensión del plazo a dos décadas persigue el objetivo directo de reducir el monto de la cuota inicial sobre los haberes mensuales del solicitante, lo que amplía la cantidad de usuarios que quedan formalmente habilitados para calificar.
La particularidad central del esquema es que el beneficio de la tasa subsidiada no queda restringido únicamente a los titulares de la cuenta sueldo premium: el banco habilitó a sus hijos a solicitar el préstamo hipotecario de manera individual conservando las mismas condiciones. Con este mecanismo, la entidad busca franquear una de las mayores barreras del mercado inmobiliario, que es la falta de ingresos comprobables suficientes en los segmentos más jóvenes.
Desde la cúpula del banco, el CEO Juan Parma argumentó que el cambio busca dar "una señal concreta al mercado" y remarcó la importancia de una cuota de arranque más baja. La movida abre un nuevo capítulo de competencia entre las entidades privadas y públicas, que se verán obligadas a recalibrar sus ofertas para no ceder terreno en la colocación de deuda a largo plazo.
La efectividad de la medida dependerá ahora del volumen de operaciones que logre concretar en ventanilla y de la evolución del índice inflacionario, variable que define el ajuste del capital adeudado en UVAs. Para el mercado inmobiliario, se trata de un test clave para medir si la flexibilización de plazos y vínculos familiares alcanza para dinamizar la compraventa de propiedades.















