
La influencer Candela Arizaga, de 23 años, rompió el silencio tras ampliar su declaración ante la Fiscalía y aseguró que atravesó «un brote psicótico» durante el período en cuestión. Con esta revelación, la joven restó responsabilidad a Facundo Moyano, con quien mantuvo un vínculo que derivó en una investigación judicial.
Arizaga habló públicamente luego de presentarse ante las autoridades, en un caso que tuvo amplia repercusión mediática. Su testimonio apunta a esclarecer los hechos denunciados y abre un nuevo ángulo sobre su estado de salud mental al momento de los eventos investigados.
La causa continúa su curso judicial y las declaraciones de la influencer podrían tener peso en la evaluación de los fiscales. El caso mantiene en vilo a la opinión pública y al entorno político vinculado al gremialismo, dado el perfil de Facundo Moyano como figura pública e hijo del histórico sindicalista Hugo Moyano.















