
El piloto argentino salvó una tarde complicada con una remontada parcial, pero Alpine pagó caro una apuesta estratégica equivocada con los neumáticos.
Franco Colapinto largó desde la posición 21 y terminó 13° en el Gran Premio de Malasia disputado en el circuito de Sepang, en una carrera que el argentino cerró con sensaciones encontradas. Remontó posiciones, pero quedó fuera de la zona de puntos, que en la Fórmula 1 alcanza hasta el décimo lugar.
Su compañero en Alpine, el francés Pierre Gasly, finalizó 16°, incluso más atrás que Colapinto en la tabla de resultados. La escudería francesa tomó una decisión estratégica arriesgada con la elección de neumáticos durante la carrera y no le salió bien, lo que condicionó las posibilidades reales de ambos pilotos de pelear por puntos en una pista donde la gestión de gomas es determinante.
Sepang es un circuito exigente, con altas temperaturas y humedad que castigan los neumáticos de manera particular. En estas condiciones, la estrategia de pit stop y la elección de compuestos puede marcar la diferencia entre sumar puntos o quedar afuera del top ten. Alpine apostó a una lectura que no se verificó en la pista.
El detalle más significativo es que Colapinto, largando último, logró adelantar a ocho rivales, lo que habla de un ritmo de carrera aceptable del piloto argentino en condiciones adversas. El problema no estuvo en su manejo sino en las decisiones del muro de Alpine, que comprometieron el resultado final del equipo.
Con este resultado, Alpine sigue sin poder capitalizar el potencial que mostró en algunos tramos de la temporada 2026. El equipo necesita sumar puntos para no perder terreno en el Campeonato de Constructores, donde cada punto vale en la pelea del medio de la grilla. Colapinto, por su parte, mantiene su lugar en la escudería y buscará revancha en las próximas fechas del calendario.
Colapinto sigue sumando kilómetros y experiencia en la Fórmula 1, pero los resultados que necesita para consolidar su lugar en la grilla todavía no llegan. El de Malasia fue un domingo de lucha sin premio, donde lo más rescatable fue la actitud del piloto y no la estrategia del equipo.















