
Cuba atraviesa un nuevo colapso de su sistema energético, el sexto apagón total registrado en lo que va del año. Las autoridades informaron que el restablecimiento del servicio eléctrico avanza de forma gradual, aunque la situación continúa afectando a toda la isla. La crisis energética cubana profundiza el deterioro de las condiciones de vida de la población.
La obsoleta infraestructura eléctrica del país, sometida a décadas de falta de inversión y mantenimiento, es señalada como la causa estructural de estos cortes masivos. La dependencia de plantas termoeléctricas envejecidas, sumada a la escasez de combustible derivada del bloqueo y la crisis económica, convierte cada falla técnica en un evento de escala nacional.
La recurrencia de estos episodios —seis en menos de ocho meses— anticipa que el problema no tiene solución inmediata. La situación aumenta la presión social interna y alimenta el flujo migratorio de cubanos hacia otros países, en un contexto donde el Gobierno no logra mostrar avances concretos en la modernización del sistema eléctrico.















