A los 29 años, el hijo del reconocido periodista Paulo Kablan forja su propio camino en la televisión tras haber dejado atrás su carrera como cocinero en Europa.
Llevar un apellido de referencia en la crónica de sucesos argentina no garantizaba de antemano una vocación heredada. A sus 29 años, Facundo Kablan irrumpió en los medios de comunicación como una de las figuras jóvenes del periodismo policial, aunque su desembarco en la pantalla chica se dio tras una extensa búsqueda profesional que comenzó muy lejos de los tribunales y los estudios de televisión.
Antes de involucrarse en la cobertura de casos judiciales, el joven completó estudios en gastronomía y ejerció formalmente el oficio de cocinero. La experiencia en el rubro culinario incluyó una etapa de residencia laboral en España, destino en el que permaneció radicado e instalado laboralmente hasta que el impacto internacional de la pandemia de coronavirus reconfiguró sus planes y lo impulsó a regresar a la Argentina.
El retorno al país abrió un período de replanteo sobre su horizonte ocupacional. En ese marco de transición, surgió una propuesta directa de su padre, Paulo Kablan —figura histórica del periodismo de policiales en gráfica, radio y televisión—, quien lo invitó a incorporarse a la dinámica del trabajo periodístico y a conocer desde adentro la producción de contenidos informativos vinculados a la actualidad criminal.
Ese ofrecimiento puntual funcionó como el detonante de una reconversión profesional total: Facundo Kablan dejó definitivamente la cocina profesional para volcarse de lleno a la investigación y el análisis de expedientes. La transición marcó un quiebre en su rutina, transformando a quien manipulaba ingredientes y comandas en un cronista abocado al seguimiento de causas penales de alto impacto mediático.
Consolidado en la cobertura diaria y con una presencia creciente frente a las cámaras, el desafío actual para el joven periodista radica en asentar una voz propia dentro de un rubro dominado por firmas históricas. Su proyección inmediata apunta a afianzar su labor en los ciclos de actualidad informativa, desmarcándose del peso de la herencia familiar mediante la profundización en la cobertura judicial.
El recorrido de Facundo Kablan expone cómo un giro imprevisto puede definir una carrera en los medios tradicionales. De la cocina en el exterior al tratamiento riguroso de expedientes policiales, la historia del cronista evidencia una reconversión laboral que encontró en la propuesta paterna el inicio de una nueva etapa profesional.















