Ángel Di María, uno de los máximos referentes de la historia reciente de la Selección Argentina, ha comenzado a trazar con firmeza su camino para el día después del retiro profesional. El actual futbolista del Benfica no solo confirmó su deseo de calzarse el buzo de director técnico, sino que ya tendría definida la estructura de su equipo de trabajo. El interés radica en la transición de una figura icónica hacia el liderazgo estratégico, un movimiento que genera grandes expectativas en el ámbito del fútbol internacional y nacional por su vasta experiencia en las ligas más competitivas del mundo.
El proyecto deportivo de «Fideo» incluiría a una figura de suma confianza y trayectoria en el seleccionado nacional: Leandro Paredes. Según trascendió en las últimas horas, el volante de la Roma sería el principal apuntado para acompañar a Di María en esta nueva etapa, funcionando como su mano derecha en el banco de suplentes. Esta sociedad, que ha dado frutos históricos dentro del campo de juego, buscaría replicar la química y el conocimiento táctico adquirido bajo las órdenes de entrenadores de primer nivel como Lionel Scaloni, Carlo Ancelotti y Pep Guardiola.
La preparación del rosarino para este rol no es improvisada. Fuentes cercanas al entorno del jugador indican que ya ha iniciado formalmente el curso de director técnico y dedica gran parte de su tiempo libre al análisis de partidos y sistemas tácticos. La intención de Di María es volcar su visión de juego ofensivo y dinámico, características que marcaron su carrera como extremo, pero con un enfoque integral que contemple la gestión de grupos de alto rendimiento y la formación de jóvenes talentos.
La noticia ha impactado con fuerza en los clubes que marcaron su carrera, especialmente en Rosario Central. En el club de Arroyito, la ilusión de ver a su máximo exponente moderno dirigiendo al primer equipo es un sueño latente entre los hinchas y la dirigencia. Si bien el jugador aún mantiene contrato vigente y un nivel competitivo alto en Europa, la estructuración de su cuerpo técnico sugiere que los plazos para su debut en los banquillos podrían ser más cortos de lo previsto originalmente.
Expertos en el mercado de pases y analistas deportivos señalan que el perfil de Di María es sumamente atractivo para las ligas que buscan renovar sus cuadros técnicos con figuras jóvenes y actualizadas. Su paso por España, Inglaterra, Francia, Italia y Portugal le otorga una perspectiva multicultural y técnica que pocos entrenadores debutantes poseen. Esta ventaja competitiva le permitiría, en teoría, saltar etapas de formación básica para posicionarse rápidamente en proyectos de mediano y largo plazo en instituciones de prestigio.
El futuro inmediato de Di María seguirá ligado a las canchas como protagonista, pero el «operativo DT» ya está en marcha. El impacto de su retiro será significativo para el fútbol argentino, aunque la confirmación de su continuidad desde la estrategia ofrece un consuelo para los aficionados. Se espera que, una vez finalizada su etapa en Portugal, el anuncio formal de su equipo técnico sea el primer paso hacia una carrera que promete ser tan laureada y profesional como su trayectoria con la pelota en los pies.















