
La brecha entre el paralelo y el tipo de cambio oficial se mantiene estrecha, mientras el MEP y el contado con liquidación operan en niveles similares.
El mercado cambiario argentino opera este miércoles 2 de septiembre con el dólar oficial en $1.535 para la venta en el Banco Nación, mientras que el dólar blue —el tipo de cambio informal— se negocia a $1.545 para esa misma operación. La diferencia entre ambas cotizaciones es de apenas diez pesos, una brecha inusualmente estrecha para los estándares históricos del mercado paralelo argentino.
Las otras variantes del mercado también se mueven en niveles similares. El dólar MEP —que se opera a través de la compra y venta de bonos en pesos y dólares en el mercado bursátil— y el contado con liquidación, utilizado principalmente por empresas para girar divisas al exterior, acompañan la tendencia de convergencia entre los distintos segmentos del mercado.
La reducción de la brecha cambiaria es uno de los objetivos explícitos del programa económico del gobierno de Milei, que apuesta a la estabilización del tipo de cambio como ancla antiinflacionaria. Históricamente, cuando el blue supera al oficial por márgenes amplios, se genera presión sobre las reservas y se complica el acceso a divisas para importadores y ahorristas.
El dato más significativo es la estrechez de la brecha: diez pesos de diferencia entre el blue y el oficial representa un porcentaje mínimo en términos relativos, algo que no se veía con regularidad en los últimos años de la economía argentina. Eso puede interpretarse como señal de estabilización, aunque también como reflejo de un mercado con bajo volumen de operaciones en el paralelo.
Los próximos movimientos del tipo de cambio dependerán de variables como las reservas del Banco Central, el ritmo de liquidación del agro, las decisiones del equipo económico sobre la política monetaria y eventuales señales desde el FMI. Cualquier shock externo o político podría alterar este equilibrio que hoy luce estable pero que no tiene garantías estructurales.
Con una brecha de apenas $10 entre el blue y el oficial, el mercado cambiario muestra la foto más tranquila de los últimos años. Si esa calma se sostiene en las próximas semanas, será un argumento concreto para el gobierno en su narrativa de estabilización económica. Si se rompe, el mismo indicador se convertirá en el primer termómetro de la crisis.















