El arquero de Racing contuvo tres disparos consecutivos en el Torneo Clausura y ostenta una marca superior al 50% de acierto desde su llegada a Avellaneda.
Facundo Cambeses transformó el área de los doce pasos en su territorio más seguro y se afianza como el mayor atajador de penales del fútbol argentino actual. En el marco del Torneo Clausura 2026, el arquero de Racing Club hilvanó una racha de tres remates detenidos de forma consecutiva, erigiéndose como la figura determinante de un equipo que transita un presente irregular pero que encuentra bajo los tres palos una garantía individual indiscutible.
La seguidilla reciente comenzó en la primera fecha del certamen ante Marcelo Torres de Gimnasia y Esgrima La Plata, continuó el domingo siguiente frente a Alex Arce de Independiente Rivadavia y tuvo su último capítulo contra Leandro Díaz de Atlético Tucumán. Con esa intervención, el balance global de Cambeses desde su arribo a la Academia alcanzó registros sobresalientes: sobre un total de 17 ejecuciones recibidas —contabilizando tanto el tiempo reglamentario como tandas de definición—, contuvo nueve disparos y apenas le convirtieron ocho.
Esta destreza bajo el arco no siempre formó parte de su repertorio profesional. En los inicios de su carrera deportiva, los números le resultaban abiertamente adversos: recibió tres goles en tres penales durante su paso por las selecciones juveniles Sub-20 y Sub-23, mientras que en Huracán apenas logró desviar un tiro sobre siete ejecutados. La curva de rendimiento comenzó a revertirse decididamente tras su retorno a Banfield, donde atajó siete de 21 disparos y sentó las bases de su técnica actual.
El dato más contundente aparece al aislar los penales sancionados durante los noventa minutos de juego con la camiseta albiceleste: Cambeses atajó seis de los siete que le patearon en tiempo regular. Frente a Atlético Tucumán, el arquero neutralizó con solvencia el potente tiro al medio de Díaz, aunque el festejo individual quedó condicionado poco después por el golazo de Lautaro Godoy, un contraste que expone cómo su solidez bajo los tres palos suele tapar desacoples colectivos del equipo.
A sus 29 años, el arquero aún tiene camino por recorrer si pretende ingresar al libro dorado del fútbol nacional en la especialidad. La tabla histórica la encabeza Ubaldo Matildo Fillol con una marca de 45 penales atajados, mientras que el piso del selecto top 20 se sitúa en 20 intervenciones, marca compartida por nombres de peso como Amadeo Carrizo, Norberto Scoponi, Ángel David Comizzo y Oscar Passet.
Con un promedio de efectividad que supera con holgura la media del torneo, Cambeses convirtió lo que en sus comienzos era una debilidad estadística en su principal carta de presentación. En un fútbol donde los detalles deciden clasificaciones y campeonatos, el arquero de Racing demuestra que el duelo mano a mano desde los doce pasos dejó de ser una lotería para transformarse en una disciplina dominada.














