
El sector hortícola argentino registró uno de sus mejores desempeños exportadores en veinte años: en los primeros cinco meses del año ingresaron 256 millones de dólares por el envío de 270.000 toneladas de productos al exterior. El crecimiento interanual ronda el 20%, una cifra que posiciona al sector como uno de los motores del agro nacional.
Brasil, Estados Unidos y Chile encabezan el ranking de destinos, consolidando la diversificación geográfica de las ventas. El resultado refleja tanto la competitividad cambiaria del período como la creciente demanda internacional por alimentos frescos y procesados de origen argentino, que ganan terreno frente a otros proveedores regionales.
De sostenerse la tendencia, el acumulado anual podría superar ampliamente los registros históricos del sector. Los productores apuestan a ampliar la oferta exportable e incorporar nuevos mercados, aunque advierten que la infraestructura logística y el acceso al financiamiento siguen siendo los principales cuellos de botella.















