
Dusty Ray Spencer, un hombre de 74 años, está a horas de convertirse en el reo de mayor edad ejecutado en la historia moderna del estado de Florida. Spencer fue condenado por el asesinato de su esposa cometido en 1992 y recibirá la inyección letal luego de décadas en el corredor de la muerte, en un caso que reabre el debate sobre la pena capital en Estados Unidos.
El expediente de Spencer atravesó múltiples instancias judiciales y apelaciones a lo largo de más de tres décadas. Su avanzada edad y el tiempo transcurrido desde el crimen volvieron a poner sobre la mesa argumentos de organizaciones de derechos humanos que cuestionan tanto la demora del sistema como la aplicación de la pena máxima a personas de la tercera edad.
El caso se inserta en un contexto más amplio de revisión de la pena de muerte en varios estados norteamericanos. Florida, sin embargo, mantiene una postura firme en favor de su aplicación, y la ejecución de Spencer marcará un hito estadístico que inevitablemente alimentará el debate político y jurídico en el país.















