El proyecto de construcción de las represas sobre el río Santa Cruz sigue paralizado pese a que el Gobierno nacional había prometido relanzar los trabajos en marzo pasado. La transferencia del emprendimiento desde Enarsa hacia la Secretaría de Obras Públicas generó meses de revisión documental que frenaron cualquier avance concreto en el terreno.
El cuello de botella actual se concentra en la firma de la adenda XII del contrato y en la necesidad de reconstituir los equipos técnicos que habían sido desarticulados durante el proceso de traspaso administrativo. Fuentes oficiales reconocen que los plazos originales no se cumplieron, aunque insisten en que el proyecto sigue siendo prioritario para la matriz energética del país.
Las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic son estratégicas para la generación hidroeléctrica patagónica. Cada mes de demora implica costos adicionales y pospone la posibilidad de incorporar nueva energía renovable al sistema interconectado nacional, en un momento en que la demanda energética presiona sobre los recursos disponibles.















