
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó la ley HB 1103 que entrará en vigencia el próximo 1° de julio e introducirá cambios significativos en la regulación de embarcaciones en el estado. La norma modifica los controles sobre navíos, actualiza el esquema de multas y redefine las facultades de las autoridades locales para intervenir en materia náutica.
Entre los puntos más destacados se encuentra una mayor centralización del poder de fiscalización en manos del estado, en detrimento de los municipios costeros que hasta ahora contaban con cierta autonomía para regular el tráfico marítimo en sus jurisdicciones. Especialistas en derecho náutico advierten que la implementación podría generar conflictos con comunidades locales acostumbradas a sus propias normativas.
La nueva ley impactará de manera directa en miles de navegantes recreativos y comerciales que operan en las costas y vías fluviales de Florida, uno de los estados con mayor actividad náutica de los Estados Unidos. Las autoridades portuarias ya se preparan para difundir los cambios antes de que la norma entre en vigor.















