
La justicia argentina avanza contra el empresario Marcelo Porcel tras un pedido formal de elevación a juicio por diez casos de abuso sexual a menores de 13 años. Las víctimas eran compañeros de colegio de su propio hijo, lo que añade una dimensión especialmente grave al expediente por el vínculo de confianza que existía con las familias afectadas.
El pedido fue presentado inicialmente por la querella y luego acompañado por la fiscalía interviniente, consolidando la acusación en su contra. La acumulación de casos y la edad de las víctimas al momento de los hechos convierten esta causa en una de las más resonantes del fuero penal en los últimos meses, con fuerte seguimiento de organizaciones de protección a la infancia.
Si el juez acepta el pedido de elevación a juicio, Porcel deberá enfrentar un debate oral en el que se evaluarán los testimonios y las pruebas reunidas durante la instrucción. El caso promete generar un debate público más amplio sobre los mecanismos de detección y denuncia de abusos en entornos escolares y sociales cercanos.















