
Alejandro Flores, especialista en comportamiento animal y entrenador canino, advirtió que uno de los errores más frecuentes que cometen los dueños de mascotas es dirigirse a sus perros con el mismo tono y vocabulario que se usa con los bebés. Según el experto, esta práctica resulta contraproducente y dificulta el proceso de aprendizaje del animal.
Flores explicó que los perros interpretan el tono de voz, la postura corporal y los gestos de manera muy distinta a como lo hacen los seres humanos. El uso de un lenguaje infantilizado genera confusión en el animal y puede derivar en conductas no deseadas o en una vinculación desequilibrada entre la mascota y su dueño.
El especialista recomendó adoptar comandos claros, consistentes y un tono firme pero afectuoso para lograr mejores resultados en la educación canina. El tema cobra relevancia en Argentina, donde la tenencia de mascotas creció de forma sostenida en los últimos años y la demanda de orientación profesional en crianza responsable va en aumento.















