
Tras el veredicto, los imputados hablaron públicamente y aseguraron que el fallo les devolvió lo que consideran que siempre les perteneció.
Los hermanos Clinis fueron absueltos en el caso conocido como Exen, uno de los procesos judiciales de mayor repercusión en la provincia del Chaco. Al conocer el fallo, los imputados reaccionaron con alivio y convicción: «Es lo que merecíamos, somos inocentes», declararon públicamente tras conocerse la resolución judicial.
El caso Exen involucró a los hermanos Clinis como imputados en una causa que generó expectativa en la región. Los detalles precisos del hecho que originó el proceso no fueron completamente detallados en la fuente disponible, pero la causa tuvo seguimiento sostenido en los medios chaqueños y la absolución marca el cierre de una etapa que los propios imputados vivieron como una injusticia desde el inicio.
En el Chaco, como en otras provincias del interior, los casos judiciales de alto perfil suelen polarizar a la opinión pública antes de que exista sentencia. La presunción de inocencia queda muchas veces desplazada por el impacto mediático del momento de la imputación, lo que hace que una absolución llegue tarde en términos de reputación para los involucrados.
La frase de los hermanos Clinis tiene peso propio: no dijeron «estamos contentos» ni «ganamos», sino que apelaron al concepto de merecimiento. Esa construcción discursiva sugiere que la absolución no cierra solo un proceso penal sino también una disputa sobre cómo fueron tratados durante la investigación y el juicio.
Con el fallo absolutorio firme, los hermanos Clinis quedan en libertad sin cargos. Sin embargo, dependiendo de si existió prisión preventiva durante el proceso, podrían eventualmente iniciar acciones legales por daños y perjuicios contra el Estado provincial, aunque eso es un escenario posible y no un paso confirmado.
La absolución en el caso Exen es el dato duro de este martes en la justicia chaqueña. Lo que los hermanos Clinis dijeron al salir no es solo una reacción emocional: es también una señal de que consideran que el sistema les falló en algún tramo del camino, aunque al final haya llegado a la conclusión que esperaban.













