Una estruendosa explosión sacudió la noche de este viernes en el partido de Ezeiza, al sur del Gran Buenos Aires, desatando un voraz incendio en una fábrica ubicada dentro del Polo Industrial Spegazzini. El incidente, que tuvo lugar cerca de las 21:00 horas, ha generado una gran preocupación entre los vecinos y movilizado un amplio operativo de emergencia.
El estallido inicial fue de tal magnitud que se sintió con claridad no solo en Ezeiza, sino también en localidades aledañas como Cañuelas, provocando que los vidrios de numerosas viviendas explotaran en los barrios cercanos. Los reportes de los residentes y los videos que circularon rápidamente en redes sociales dan cuenta de la fuerza del siniestro, mostrando una densa columna de humo y llamas que se elevaban varios metros sobre el complejo industrial.
Apenas minutos después del primer aviso, múltiples dotaciones de Bomberos Voluntarios de Ezeiza, junto con refuerzos de cuarteles vecinos, convergieron en el lugar. Las primeras tareas se centraron en contener las llamas y evitar su propagación a otras naves industriales, una labor que se presenta ardua debido a la naturaleza de los materiales almacenados en la planta afectada, cuya actividad específica aún no fue confirmada de manera oficial.
El intendente de Ezeiza, Gastón Granados, se presentó en el lugar de los hechos y dialogó con la prensa, confirmando la gravedad del suceso. «Es todo muy confuso, hubo una fuerte explosión. Estamos trabajando para apagar el fuego y después para ver lo qué ocurrió», declaró, y añadió que se estaban tomando medidas preventivas, como la evacuación de familias que residen en las inmediaciones más próximas al foco del incendio.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades de emergencia no han reportado oficialmente víctimas ni heridos graves, aunque el personal de salud se encuentra en alerta en los hospitales zonales. El foco de la preocupación inmediata es garantizar la seguridad de los bomberos y contener el riesgo de nuevas explosiones o el colapso de la estructura de la fábrica siniestrada.
Un detalle que aumentó la confusión inicial fue la mención por parte de algunos funcionarios de la posibilidad de una caída. El Intendente Granados fue cauto al respecto: «No podemos descartar ni confirmar que se cayera un avión. Solo sabemos de la explosión y el incendio», intentando calmar los rumores que se esparcieron rápidamente entre la población.
La magnitud del operativo requirió la intervención de personal de Defensa Civil y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, quienes establecieron un perímetro de seguridad alrededor del Polo Industrial. El objetivo es facilitar el trabajo de los rescatistas y, más tarde, permitir que los peritos puedan ingresar a la zona para iniciar la investigación sobre la causa que originó la violenta explosión.
Se espera que las tareas de enfriamiento y control final se extiendan por varias horas. La noticia se encuentra en pleno desarrollo, y las autoridades han solicitado a los vecinos mantener la calma y seguir únicamente las indicaciones e información oficial que se irá difundiendo a medida que se logre un mayor control sobre la situación.















