El Gobierno nacional avanza en una profunda reestructuración de su organigrama, con el objetivo de dotar de mayores competencias a la Jefatura de Gabinete, liderada por Manuel Adorni, y al Ministerio del Interior, ahora a cargo de Diego Santilli. La medida central de esta movida política y administrativa es la división de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes que actualmente encabeza Daniel Scioli.
Según fuentes oficiales citadas por Infobae, el esquema plantea una redistribución de las estructuras. Las áreas de Turismo y Ambiente pasarán a depender directamente de la órbita de Jefatura de Gabinete. Este movimiento consolida el rol de Adorni como ministro coordinador y refuerza su control sobre áreas clave de gestión y comunicación.
Por otro lado, la Secretaría de Deportes será traspasada al Ministerio del Interior. Esta transferencia se interpreta como una ficha de negociación con las provincias y un gesto que amplía la influencia de Santilli en la articulación territorial. Deportes es considerada un área con fuerte vínculo federal, lo que justifica su traslado a la cartera de Interior.
A pesar de la fragmentación de su secretaría, el futuro de Daniel Scioli en la gestión estaría garantizado. Desde la mesa chica del presidente Javier Milei aseguraron que «Scioli es alguien importante para Javier. Va a seguir», aunque aún no se define con precisión qué rol o estructura mantendrá el exgobernador peronista dentro del nuevo esquema.
Los cambios son el resultado de la coordinación y reuniones conjuntas entre los equipos de Adorni y Santilli. Sin embargo, la formalización a través de un decreto se encuentra en stand-by, a la espera de la aprobación final y la validación de los últimos detalles por parte de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Además de la división de la Secretaría de Scioli, el nuevo esquema incluye la decisión de retrotraer el traspaso del Registro Nacional de las Personas (RENAPER). El Registro, que por un breve lapso se había anunciado que pasaría al Ministerio de Seguridad, volverá a la órbita del Ministerio del Interior, la cartera que históricamente ha mantenido dicha competencia.
En el marco de esta reestructuración, el ministro Santilli también solicitó la creación de una nueva área—que podría ser secretaría o subsecretaría— con atribuciones similares a la de Enlace Parlamentario. El objetivo de este «raviol» es aceitar la articulación y la relación con el Poder Legislativo, esencial para la aprobación de las reformas impulsadas por el Gobierno.
La Jefatura de Gabinete, por su parte, ya había absorbido la Secretaría de Comunicación y Medios, y ahora centraliza las atribuciones de la Vocería Presidencial. Con la incorporación de Turismo y Ambiente y los movimientos en Interior, el Gobierno busca una síntesis administrativa que dote de mayor funcionalidad y poder a las principales figuras del Gabinete, a la espera de la instrumentación legal definitiva por parte de la Secretaría de Legal y Técnica.















